Volar con un problema de oído, consejos y precauciones
Cómo volar con un problema de oído : rinitis, sinusitis, otitis. Precauciones, descongestionantes y maniobras útiles.

Los dolores de oído en avión están provocados por las variaciones de presión en la cabina, que se equilibran a través de la trompa de Eustaquio. Cuando esta está obstruida, resfriado, otitis, sinusitis, alergia, la presión no se compensa y aparece dolor, a veces intenso. En caso de otitis aguda se desaconseja volar. En las demás situaciones (sinusitis leve, resfriado, acúfenos), suelen bastar precauciones simples : descongestionante nasal antes del vuelo, tapones reguladores de presión y maniobra de Valsalva en el descenso.
Los dolores de oídos son una de las quejas más frecuentes de los pasajeros, y una de las más evitables. Para el caso particular de oídos tapados tras un vuelo normal sin patología previa, lee oídos tapados en avión, qué hacer.
¿Por qué el avión provoca dolor de oídos ?
La anatomía implicada
El oído medio es una cavidad llena de aire, separada del oído externo por el tímpano. Para que este vibre correctamente y transmita los sonidos, la presión en el oído medio debe ser igual a la presión atmosférica ambiente. Esta igualación se hace por la trompa de Eustaquio, un canal de unos 3 a 4 cm que conecta el oído medio con la rinofaringe (el fondo de la garganta).
En condiciones normales, la trompa de Eustaquio se abre brevemente con cada deglución, bostezo o masticación, dejando pasar aire para compensar las variaciones de presión. Este mecanismo es silencioso e inconsciente. En avión, los cambios de presión son más rápidos e importantes, la presión cabina baja al equivalente de 1 800-2 400 metros en la subida y vuelve a subir en el descenso. Si la trompa funciona, la adaptación es casi imperceptible. Si está obstruida, el tímpano se deforma bajo la diferencia de presión y duele. MedlinePlus describe bien el barotraumatismo del oído.
Por qué el descenso duele más que el ascenso
En el despegue la presión en cabina baja, el aire del oído medio se dilata ligeramente y puede salir más fácilmente por la trompa de Eustaquio. En el descenso la presión sube, y el aire debe entrar en el oído medio contra la resistencia de las mucosas. En este sentido el bloqueo es más difícil de superar, lo que explica por qué el dolor aparece con más frecuencia e intensidad en el aterrizaje.
Las situaciones de riesgo
El resfriado y la rinitis
Es la situación más común. El resfriado provoca hinchazón de las mucosas nasales y faríngeas que puede obstruir parcial o totalmente la trompa de Eustaquio. Un vuelo con resfriado puede ser doloroso, pero suele no tener consecuencias duraderas si se toman precauciones.
La sinusitis
La sinusitis, infección o inflamación de los senos, provoca una hinchazón similar, a menudo más extensa. En vuelo, la variación de presión puede hacer el dolor sinusal muy intenso, localizado en la frente o los pómulos. En caso de sinusitis aguda con fiebre es preferible posponer el vuelo o consultar al médico antes de salir.
La otitis
La otitis media aguda es una contraindicación relativa al vuelo. La inflamación del oído medio inutiliza la trompa de Eustaquio, y la variación de presión puede agravar la infección, provocar una perforación del tímpano o causar un dolor extremadamente intenso. Si tienes una otitis diagnosticada, consulta a tu médico antes de coger el avión.
Los acúfenos y la enfermedad de Ménière
Los acúfenos (zumbidos) pueden agravarse con las variaciones de presión en vuelo. La enfermedad de Ménière, trastorno del oído interno que provoca crisis de vértigo, acúfenos y pérdida auditiva, puede desencadenarse o agravarse con los cambios de presión. Aquí se recomienda un seguimiento ORL antes del vuelo.
¿Se puede volar con una otitis o un resfriado ?
Resfriado sin fiebre
En general, volar con resfriado sin fiebre es posible con precauciones. Un descongestionante nasal (spray a base de oximetazolina o xilometazolina) tomado 30 a 60 minutos antes del despegue y 30 minutos antes del descenso reduce el edema de las mucosas y facilita la apertura de la trompa de Eustaquio. Consulta a tu farmacéutico o médico para las dosis adecuadas.
Otitis aguda
Volar con otitis aguda no se recomienda. El riesgo de perforación timpánica, doloroso pero generalmente cicatrizable espontáneamente en unas semanas, es real. Si el vuelo es imprescindible, un tratamiento médico previo (antibióticos si están indicados, antiinflamatorios) y el uso de tapones reguladores de presión reducen el riesgo. La opinión de un ORL es indispensable.
Sinusitis leve
Una sinusitis leve sin fiebre puede gestionarse con descongestionante nasal y buena hidratación. Una sinusitis aguda severa con fiebre justifica posponer el vuelo.
Los gestos que alivian
La maniobra de Valsalva
Pellízcate la nariz, cierra la boca y sopla suavemente, como si quisieras desatascártela. Esta sobrepresión fuerza el aire en la trompa de Eustaquio y equilibra la presión del oído medio. A practicar durante el descenso, en cuanto notes que sube la presión. No soples demasiado fuerte, una presión excesiva puede ser contraproducente.
La maniobra de Toynbee
Pellízcate la nariz y traga. Esta técnica crea una ligera depresión en la rinofaringe que favorece la apertura de la trompa por aspiración. Suele ser más cómoda que la Valsalva para personas frágiles.
Masticar, tragar, bostezar
Estos movimientos activan los músculos del velo del paladar y la faringe que controlan la apertura de la trompa de Eustaquio. Masticar chicle durante toda la fase de descenso es de los métodos más sencillos y eficaces. Chupar un caramelo produce el mismo efecto.
Evitar dormir en el descenso
Durante el sueño, la frecuencia de deglución baja mucho, lo que reduce las aperturas espontáneas de la trompa. Permanecer despierto durante el descenso, que dura 20 a 40 minutos, permite practicar activamente las maniobras de igualación. Si tiendes a dormirte en avión, lee cómo dormir bien en un avión, incluye consejos para controlar tu nivel de vigilia.
Los accesorios útiles
Los tapones reguladores de presión
No confundir con los tapones antirruido clásicos. Los reguladores de presión (marcas EarPlanes, Cirrus, Macks) integran un filtro cerámico o de membrana que ralentiza la variación de presión en el conducto auditivo externo, dando más tiempo a la trompa de Eustaquio para adaptarse. Están especialmente recomendados para niños pequeños, personas con resfriado o sinusitis y viajeros frecuentes sensibles. Disponibles en farmacia sin receta. La OCU ha hablado de estos accesorios en sus guías de consumo.
El spray nasal descongestionante
Un spray nasal con oximetazolina o suero fisiológico hipertónico puede usarse 30 a 60 minutos antes del despegue y 30 minutos antes del aterrizaje. El uso prolongado (más de 5 días seguidos) de sprays vasoconstrictores se desaconseja, pueden causar efecto rebote. Para un vuelo puntual son eficaces y sin riesgo para la gran mayoría de adultos.
Consejos específicos para niños y bebés
Los niños pequeños son especialmente sensibles a los dolores de oído en avión, porque su trompa de Eustaquio es más corta, más horizontal y más obstruible que la de los adultos. El llanto en el despegue y el aterrizaje suele estar ligado a este dolor.
- Da un biberón o un chupete durante el despegue y el descenso, la succión y la deglución repetidas abren la trompa
- Evita dormirles en pleno despegue si puedes
- Existen tapones reguladores en versión infantil (desde 1 año para algunas marcas), consulta al pediatra o farmacéutico
- Con resfriado u otitis reciente, consulta al pediatra antes del vuelo
Después del vuelo, qué hacer si el dolor persiste
Una ligera sensación de oído tapado o presión residual tras el vuelo es normal y desaparece en unas horas. Si el dolor persiste más de 24 horas, si va con pérdida auditiva, vértigos o secreción, consulta a un ORL. Un barotraumatismo severo, perforación timpánica o hemorragia en el oído medio, puede requerir tratamiento específico.
Para los viajeros que acumulan problemas de oído y jet lag en vuelos de largo-recorrido, lee cómo gestionar el jet lag después de un vuelo. Y si la idea del vuelo te genera mucha ansiedad, lee también psicología, de dónde viene el miedo a volar.
FAQ, Oídos y avión
¿Se puede volar con audífonos ?
Sí. Los audífonos pueden llevarse en vuelo. Se recomienda retirarlos en despegue y aterrizaje si notas molestias, o usar tapones reguladores de presión por encima. Algunos audioprotesistas proponen ajustes específicos para viajeros frecuentes.
¿Los tapones antirruido clásicos agravan el dolor ?
Los tapones antirruido de espuma, diseñados para bloquear el sonido, no tienen efecto directo sobre la presión. No causan dolor extra pero tampoco ayudan a equilibrarla, a diferencia de los tapones reguladores específicos para vuelos.
¿Cuánto antes del aterrizaje hay que empezar las maniobras ?
En cuanto el avión inicia el descenso, generalmente 20 a 40 minutos antes del aterrizaje. Te puedes guiar por el anuncio de la tripulación o la variación sonora de los motores (reducción del empuje). Empezar pronto es siempre mejor.
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